miércoles, 31 de marzo de 2010
Corre
Corre, lobo, corre.
Después de arrastrarte en el fango, cargas con el lodo.
Capas y capas de lodo, cada vez mas capas.
¿Quién no puede cargar el lodo que se embarra?
Después de cuatro, cinco, seis... Y se siguen pegando más.
"¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¡ya no puedo!"
Corre, lobo, corre. El viento contra tu piel hará el resto.
"¿Pero qué es lo que ocurre?, ¡este ya no es el barro que me he embarrado!
¿De dónde ha salido esto?, ¿Por qué lo cargo yo?"
Más capas, más capas.
Después de siete, ocho, nueve... Y se siguen pegando más.
"¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¡ya no puedo!"
Corre, lobo, corre. El viento contra tu piel hará el resto.
Patas contra el asfalto seco, caliente de dar la cara al Sol todo el día.
Ráfagas de viento contra los ojos, secándolos, obligando al lagrimal a hacer su trabajo.
Los músculos se tensan en la gran carrera. Se aferran, se vuelven de piedra. De hierro.
Corre, ¡corre!, ¿Qué más se necesita?
Después de diez, once, doce... Y se siguen pegando más.
Con el aire en el rostro, el hocico jadeante... ¿Qué más se necesita?
Y se va perdiendo la velocidad.
El calor que te rodea ahora te llena también... Te empapas en sudor.
Y jadeas. Te detienes. Jadeas.
No más. No más lodo. Se ha ido.
Y vuelves a sentir la brisa en tu pelaje.
Te sientes el dueño de tu ser, aunque sea por un segundo.
"¡Traigan todo el barro que quieran!, ¡péguenlo a mi piel!
¡pongan sobre mi lomo todo el peso del mundo!
correré, y seré libre. Y ustedes serán libres."
¡Corre, lobo!, ¡corre con el viento!
En vez de energía utiliza todo el barro, todo el peso, como combustible.
Corre hasta que no puedas más, ¡mientras más corras, más ligero serás!
"¿Atrapados entre el barro están?, ¡dénmelo a mí!
Cuando corro, puedo con el peso del mundo sobre mis hombros.
¡Lo único que me faltan son alas para volar!
Pero eso puedo lograrlo al correr.
¡Que mi mente sea el cielo, que mi imaginación me dé las alas!"
Cae, lobo, cae.
Cae rendido sobre tu nube. Descansa sabiendo que el barro se ha ido.
Disfruta cada instante ese dolor en tus patas. En tu pecho.
El dolor que te recuerda que al menos, tienes dominio sobre tu ser cuando corres.
El dolor que te recuerda que al menos, todo ha valido la pena.
"No más lodo. Se ha ido. Yo he hecho que se vaya."
Nadie más lleva cargas más pesadas de lo que deben. De lo que tú permites.
Mientras puedas, corre. Libera a todos los que están cerca del barro que cargan.
Y, al final, libérate tú. Corriendo.
Descansa en paz, sabiendo que eres feliz.
Amas correr, ¡Y puedes ayudar a otros haciéndolo!, ¿Qué puede ser más perfecto?
Nada. Nada es más perfecto.
"Nada se siente mejor que el sudor y el cansancio después de correr."
Y vamos, vamos de regreso a juntar más lodo.
Todo en un ciclo. Y tú eres quien corres. Quien desequilibra la rueda para que siga girando.
¿Es esto bueno? ¿Es esto malo?
¡A quien le importa! Tú amas correr, ¡pues sigue corriendo!
sábado, 27 de marzo de 2010
Cavilaciones del pez que se sentía castor que quería ser pez
Caminaba por el centro comercial mirando las revistas -específicamente el área de cómics, buscando DC pero encontrando solo Marvel- cuando a mi izquierda se para un hombre que lleva en sus brazos a un pequeño. Concentrada en maldecir mentalmente que Spider Man sea más popular que Batman estos días, no me percaté de su presencia hasta que lo escuché decirle al pequeño: "mira, Iron Man, los X-Men, superhéroes, cosas para chicos como tú". Me quedé helada. Y de nuevo maldecí este mundo tan jodido, en el que nuestros compañeros humanos tienden dar rienda suelta a su posesividad y hambre de control y desean cambiarnos. Deseé que el chico creciera para ser un amante de la cocina y repudiara los cómics solamente para enseñarle a su padre una lección. Y a tiempo me percaté de lo posesivo y controlador que este deseo suena -sin mencionar que está localizado en un subcontexto que asigna roles de forma sexista. Cruel y amarga ironía.
Salí del centro comercial para dirigirme -no exactamente de una forma voluntaria- a una cena. Tristemente, llegué para solo ver hipocresía en las caras de las personas. Me sentía como castor entre peces, tratando encajar en un grupo que simplemente no parece ser el mío. Fue uno de esos días en los que me siento más consciente que de costumbre, como si el castor metafórico saliera del agua y viera como se desdobla la escena desde afuera. Sé perfectamente que no estoy exenta de ninguna de las hipocresías de la sociedad, y que soy solo una pieza más en el juego de mesa del mundo... pero a veces no puedo evitar recibir un lapsus de lucidez -o de ofuscación, no lo sé- en los que veo el mundo a mi alrededor... de una forma distinta. No aparento ser ningún castor entre peces, no me creo nada más que otro pez en el cardumen, pero es la forma en que me siento. ¡Ja! aún mas ingenua sería si creyera que existe la posibilidad de vivir fuera de la sociedad. Ahora si me disculpan, me retiro, una amiga me habla por msn y tengo que aprovechar para decirle que nunca se vuelva a llevar esos zapatos con esa blusa.
.
No, I'm not serious. That would've been ironic.
...Y más tarde me di cuenta que se pudo haber referido a mí, cosa que prefiero no pensar porque degradaría al señor -quien muy probablemente no se dio cuenta de que yo estaba ahí- de la tienda de revistas a una discriminación sexista.
.
Salí del centro comercial para dirigirme -no exactamente de una forma voluntaria- a una cena. Tristemente, llegué para solo ver hipocresía en las caras de las personas. Me sentía como castor entre peces, tratando encajar en un grupo que simplemente no parece ser el mío. Fue uno de esos días en los que me siento más consciente que de costumbre, como si el castor metafórico saliera del agua y viera como se desdobla la escena desde afuera. Sé perfectamente que no estoy exenta de ninguna de las hipocresías de la sociedad, y que soy solo una pieza más en el juego de mesa del mundo... pero a veces no puedo evitar recibir un lapsus de lucidez -o de ofuscación, no lo sé- en los que veo el mundo a mi alrededor... de una forma distinta. No aparento ser ningún castor entre peces, no me creo nada más que otro pez en el cardumen, pero es la forma en que me siento. ¡Ja! aún mas ingenua sería si creyera que existe la posibilidad de vivir fuera de la sociedad. Ahora si me disculpan, me retiro, una amiga me habla por msn y tengo que aprovechar para decirle que nunca se vuelva a llevar esos zapatos con esa blusa.
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No, I'm not serious. That would've been ironic.
...Y más tarde me di cuenta que se pudo haber referido a mí, cosa que prefiero no pensar porque degradaría al señor -quien muy probablemente no se dio cuenta de que yo estaba ahí- de la tienda de revistas a una discriminación sexista.
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I just have a few more words to say, and here they are: Nitwit! Oddment! Blubber! Tweak! Thank you.
viernes, 19 de marzo de 2010
dos rostros, dos almas?
Tras semanas de ardua reflexión, he llegado a una conclusión en cuanto a ti: no te entiendo.
¿Por qué usas esa máscara que cubre la mitad de tu rostro?, esa máscara que solo me permite ver el brillo de uno de tus ojos, que solo me deja conocer la mitad de quien eres.
Siempre quise saberlo todo o no saberlo nada, conocerte por completo o mejor seguir viendo una mera ilusión de lo que eres. Pero, ¿por qué?, ¿por qué me torturas haciendo justo aquello que no deseo? La mitad del tiempo te veo como quieres que te vea, y es absolutamente perfecto, fallas incluidas. Pero la otra mitad, aquella en la que los deberes sociales te hacen bajar la guardia -o subirla, eso solo lo sabes tú- veo el brillo cruel de la máscara de ónix que llevas puesta. ¿Y es acaso esa la máscara, o realmente eres así en realidad, y aquella que parece ser tu verdadera cara es la máscara? Sin ella, eres perfectamente imperfecto, y con ella, imperfectamente perfecto. Sonará a cantinfleo, pero no es así. Cuando estás conmigo, veo tus fallas, y las acepto y las quiero tanto como te quiero a ti. Pero cuando el mundo social te engulle, y lo más a lo que te atreves es mirarme de reojo, ¡no veo falla alguna en ti! Eres perfecto. Casi tal y como la cruel red de mentiras que es el mundo lo exige.
Quizá, la falla en ti soy yo, y el hecho de que hablemos no es algo que el mundo apruebe. Pero no comprendo, por qué, si lo que deseas es lo que veo... ¿por qué has de jugar ambos juegos? ¡sácame de mi miseria de una buena vez! ¿eres tú aquel a quien yo veo, o eres aquel que vive siguiendo la dictadura de la sociedad?, ¿realmente es tan difícil decidir?... ¡qué pregunta!, ¡si yo sé que lo es!... pero... tarde o temprano, tendrás que escoger, porque -y lo se por pura experiencia- jugar dos juegos es cansado. No importa cuan perfecto seas en realidad, todos nos cansamos.
Si quien en verdad eres me quiere, por favor, por favor decide ya, no me causes mas confusiones, sentimientos encontrados y dolores de cabeza. Si tu verdadero ser es aquel que es aceptable para la sociedad, decide ya porque conmigo no ganarás nada. No tiene caso que gastes fuerza.
Me confundes tanto... pero sigo sin ser capaz de abandonar tu causa. Mientras haya una esperanza, no lo haré. Hasta que mi energía se acabe por completo.
lunes, 8 de marzo de 2010
El Mundo
Es increíble como todos vemos el mundo de formas tan distintas. "Cada persona es un mundo", dicen. Pero no saben hasta que grado es eso cierto. "Cada persona en diferentes mundos" sería más acertado. ¿Acaso no son los mayores los que se quejan de la forma en que desperdiciamos nuestra juventud? Pero no lo vemos, no lo vemos porque no somos capaces de mirar más allá de lo que nuestras experiencias y nuestra conciencia nos lo permite, ellos son los que realmente nos hacen crecer, y cambiar.
A cada paso, crecemos más, si no como personas, en nuestro panorama del mundo que nos rodea... como un águila que emprende el vuelo, cada vez que aumentamos la altura de nuestro recorrido somos capaces de tener una visión mas amplia del universo, de la vida, y de la sociedad a nuestro alrededor... Cosas que antes parecían importantes se vuelven insignificantes, y así podemos seguir evolucionando como personas.


Miénteme.
Miénteme de esa forma que me hipnotiza, que me hace amarte más.
Sube tus defenzas, presume el emblema de tu escudo, porta tu fortaleza con orgullo, a la vista de todos.
Miénteme como yo te miento: con amor, con pasión.
No me dejes ver que persigues el espejismo que me rodea, guarda tus fallas como yo guardo las mías, deja tus debilidades bajo llave, para verte inquebrantable.
Es por ti que dejé mis inseguridades, mis más profundos miedos, cargué con ellos por el largo camino que lleva a lo más hondo de mi ser, por ti seguí caminando, adentrándome hasta perderme en mí misma, y ahí los dejé todos, para que al verme me encontraras impasible.
Miras la superficie sin siquiera sospechar lo que se oculta detrás... no tienes por qué.
Sin saberlo tratas de emularme, alcanzar la simplicidad inalterable que crees que poseo, y al hacerlo volverte perfecto ante mis ojos. No sabes que por bella y simple que se vea una flor, largas, delicadas raíces se ocultan inseguras bajo la tierra, a salvo de tu vista.
Y al verte te encuentro perfecto, y soy tristemente consciente de que nada tan inmutable y bello puede ser tan sencillo como aparentas.
Una parte de mi desea seguir jugando a las escondidas, hacer que todo parezca simple...
Miénteme, miénteme por favor, sé perfecto, inquebrantable, sigue hechizándome de esa forma en que solo tú puedes.
Quizá seas consciente de lo que me haces, de lo que te hago, pero callemos mientras podamos. Que esta paz dure el mayor tiempo posible, ¿Por qué perturbar esta simpleza casi pura que ambos proyectamos?
Déjame descansar del agobio de la realidad en ti, deja que este mundo de mentiras siga siendo perfecto, y que nuestras fallas y temores descansen juntos en lo más profundo de nuestro ser.
Miénteme de esa forma que me hipnotiza, que me hace amarte más.
Sube tus defenzas, presume el emblema de tu escudo, porta tu fortaleza con orgullo, a la vista de todos.
Miénteme como yo te miento: con amor, con pasión.
No me dejes ver que persigues el espejismo que me rodea, guarda tus fallas como yo guardo las mías, deja tus debilidades bajo llave, para verte inquebrantable.
Es por ti que dejé mis inseguridades, mis más profundos miedos, cargué con ellos por el largo camino que lleva a lo más hondo de mi ser, por ti seguí caminando, adentrándome hasta perderme en mí misma, y ahí los dejé todos, para que al verme me encontraras impasible.
Miras la superficie sin siquiera sospechar lo que se oculta detrás... no tienes por qué.
Sin saberlo tratas de emularme, alcanzar la simplicidad inalterable que crees que poseo, y al hacerlo volverte perfecto ante mis ojos. No sabes que por bella y simple que se vea una flor, largas, delicadas raíces se ocultan inseguras bajo la tierra, a salvo de tu vista.
Y al verte te encuentro perfecto, y soy tristemente consciente de que nada tan inmutable y bello puede ser tan sencillo como aparentas.
Una parte de mi desea seguir jugando a las escondidas, hacer que todo parezca simple...
Miénteme, miénteme por favor, sé perfecto, inquebrantable, sigue hechizándome de esa forma en que solo tú puedes.
Quizá seas consciente de lo que me haces, de lo que te hago, pero callemos mientras podamos. Que esta paz dure el mayor tiempo posible, ¿Por qué perturbar esta simpleza casi pura que ambos proyectamos?
Déjame descansar del agobio de la realidad en ti, deja que este mundo de mentiras siga siendo perfecto, y que nuestras fallas y temores descansen juntos en lo más profundo de nuestro ser.
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