Acerca del Blog

joto y reina se toman de las manos

el rey empuña siete espadas

ocho bastos golpean as de corazones

y el viento derrumba lo que ahora ya no importa

***

El arlequín sonríe con tinta desde el cartón

miércoles, 31 de marzo de 2010

Corre

Corre, lobo, corre.
Después de arrastrarte en el fango, cargas con el lodo.
Capas y capas de lodo, cada vez mas capas.
¿Quién no puede cargar el lodo que se embarra?
Después de cuatro, cinco, seis... Y se siguen pegando más.
"¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¡ya no puedo!"
Corre, lobo, corre. El viento contra tu piel hará el resto.
"¿Pero qué es lo que ocurre?, ¡este ya no es el barro que me he embarrado!
¿De dónde ha salido esto?, ¿Por qué lo cargo yo?"
Más capas, más capas.
Después de siete, ocho, nueve... Y se siguen pegando más.
"¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¡ya no puedo!"
Corre, lobo, corre. El viento contra tu piel hará el resto.
Patas contra el asfalto seco, caliente de dar la cara al Sol todo el día.
Ráfagas de viento contra los ojos, secándolos, obligando al lagrimal a hacer su trabajo.
Los músculos se tensan en la gran carrera. Se aferran, se vuelven de piedra. De hierro.
Corre, ¡corre!, ¿Qué más se necesita?
Después de diez, once, doce... Y se siguen pegando más.
Con el aire en el rostro, el hocico jadeante... ¿Qué más se necesita?
Y se va perdiendo la velocidad.
El calor que te rodea ahora te llena también... Te empapas en sudor.
Y jadeas. Te detienes. Jadeas.
No más. No más lodo. Se ha ido.
Y vuelves a sentir la brisa en tu pelaje.
Te sientes el dueño de tu ser, aunque sea por un segundo.
"¡Traigan todo el barro que quieran!, ¡péguenlo a mi piel!
¡pongan sobre mi lomo todo el peso del mundo!
correré, y seré libre. Y ustedes serán libres."
¡Corre, lobo!, ¡corre con el viento!
En vez de energía utiliza todo el barro, todo el peso, como combustible.
Corre hasta que no puedas más, ¡mientras más corras, más ligero serás!
"¿Atrapados entre el barro están?, ¡dénmelo a mí!
Cuando corro, puedo con el peso del mundo sobre mis hombros.
¡Lo único que me faltan son alas para volar!
Pero eso puedo lograrlo al correr.
¡Que mi mente sea el cielo, que mi imaginación me dé las alas!"
Cae, lobo, cae.
Cae rendido sobre tu nube. Descansa sabiendo que el barro se ha ido.
Disfruta cada instante ese dolor en tus patas. En tu pecho.
El dolor que te recuerda que al menos, tienes dominio sobre tu ser cuando corres.
El dolor que te recuerda que al menos, todo ha valido la pena.
"No más lodo. Se ha ido. Yo he hecho que se vaya."
Nadie más lleva cargas más pesadas de lo que deben. De lo que tú permites.
Mientras puedas, corre. Libera a todos los que están cerca del barro que cargan.
Y, al final, libérate tú. Corriendo.
Descansa en paz, sabiendo que eres feliz.
Amas correr, ¡Y puedes ayudar a otros haciéndolo!, ¿Qué puede ser más perfecto?
Nada. Nada es más perfecto.
"Nada se siente mejor que el sudor y el cansancio después de correr."
Y vamos, vamos de regreso a juntar más lodo.
Todo en un ciclo. Y tú eres quien corres. Quien desequilibra la rueda para que siga girando.
¿Es esto bueno? ¿Es esto malo?
¡A quien le importa! Tú amas correr, ¡pues sigue corriendo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios se agradecen, críticas se aceptan, ideas se consideran y preguntas se contestan.