lunes, 8 de marzo de 2010
Miénteme.
Miénteme de esa forma que me hipnotiza, que me hace amarte más.
Sube tus defenzas, presume el emblema de tu escudo, porta tu fortaleza con orgullo, a la vista de todos.
Miénteme como yo te miento: con amor, con pasión.
No me dejes ver que persigues el espejismo que me rodea, guarda tus fallas como yo guardo las mías, deja tus debilidades bajo llave, para verte inquebrantable.
Es por ti que dejé mis inseguridades, mis más profundos miedos, cargué con ellos por el largo camino que lleva a lo más hondo de mi ser, por ti seguí caminando, adentrándome hasta perderme en mí misma, y ahí los dejé todos, para que al verme me encontraras impasible.
Miras la superficie sin siquiera sospechar lo que se oculta detrás... no tienes por qué.
Sin saberlo tratas de emularme, alcanzar la simplicidad inalterable que crees que poseo, y al hacerlo volverte perfecto ante mis ojos. No sabes que por bella y simple que se vea una flor, largas, delicadas raíces se ocultan inseguras bajo la tierra, a salvo de tu vista.
Y al verte te encuentro perfecto, y soy tristemente consciente de que nada tan inmutable y bello puede ser tan sencillo como aparentas.
Una parte de mi desea seguir jugando a las escondidas, hacer que todo parezca simple...
Miénteme, miénteme por favor, sé perfecto, inquebrantable, sigue hechizándome de esa forma en que solo tú puedes.
Quizá seas consciente de lo que me haces, de lo que te hago, pero callemos mientras podamos. Que esta paz dure el mayor tiempo posible, ¿Por qué perturbar esta simpleza casi pura que ambos proyectamos?
Déjame descansar del agobio de la realidad en ti, deja que este mundo de mentiras siga siendo perfecto, y que nuestras fallas y temores descansen juntos en lo más profundo de nuestro ser.
Miénteme de esa forma que me hipnotiza, que me hace amarte más.
Sube tus defenzas, presume el emblema de tu escudo, porta tu fortaleza con orgullo, a la vista de todos.
Miénteme como yo te miento: con amor, con pasión.
No me dejes ver que persigues el espejismo que me rodea, guarda tus fallas como yo guardo las mías, deja tus debilidades bajo llave, para verte inquebrantable.
Es por ti que dejé mis inseguridades, mis más profundos miedos, cargué con ellos por el largo camino que lleva a lo más hondo de mi ser, por ti seguí caminando, adentrándome hasta perderme en mí misma, y ahí los dejé todos, para que al verme me encontraras impasible.
Miras la superficie sin siquiera sospechar lo que se oculta detrás... no tienes por qué.
Sin saberlo tratas de emularme, alcanzar la simplicidad inalterable que crees que poseo, y al hacerlo volverte perfecto ante mis ojos. No sabes que por bella y simple que se vea una flor, largas, delicadas raíces se ocultan inseguras bajo la tierra, a salvo de tu vista.
Y al verte te encuentro perfecto, y soy tristemente consciente de que nada tan inmutable y bello puede ser tan sencillo como aparentas.
Una parte de mi desea seguir jugando a las escondidas, hacer que todo parezca simple...
Miénteme, miénteme por favor, sé perfecto, inquebrantable, sigue hechizándome de esa forma en que solo tú puedes.
Quizá seas consciente de lo que me haces, de lo que te hago, pero callemos mientras podamos. Que esta paz dure el mayor tiempo posible, ¿Por qué perturbar esta simpleza casi pura que ambos proyectamos?
Déjame descansar del agobio de la realidad en ti, deja que este mundo de mentiras siga siendo perfecto, y que nuestras fallas y temores descansen juntos en lo más profundo de nuestro ser.
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